Introducción
El panorama legal en torno a la inteligencia artificial (IA) y los derechos de autor está en constante evolución, con decisiones judiciales —en este caso en EE. UU.— que sientan precedentes cruciales. Si bien la discusión abarca una amplia gama de casos, dos sentencias recientes en California, Bartz v. Anthropic y Kadrey v. Meta, han centrado la atención por sus implicaciones en el uso legítimo (fair use) y el entrenamiento de modelos de IA. Estos casos, aunque con resoluciones específicas, ofrecen una visión de la complejidad que enfrentan los tribunales al aplicar las leyes de copyright a la tecnología emergente.
Ambos fallos, dictados en California, se centraron en aspectos particulares del uso legítimo en relación con el entrenamiento de IA. En el caso de Bartz v. Anthropic, la decisión del tribunal fue notable por su alcance limitado. Se dictaminó que la mera ingestión de obras protegidas por derechos de autor para el entrenamiento de un modelo de IA, sin evidencia de similitud en la salida generada, no constituía una infracción directa. Esta sentencia subraya la dificultad de establecer una infracción cuando el “uso” se limita a la fase de entrenamiento y no hay una copia o reproducción directa discernible en el producto final.
Dado que en una publicación anterior ya nos hemos referido al caso Anthropic, en el presente artículo nos centraremos principalmente en la decisión de Kadrey v. Meta, sin olvidar las importantes diferencias entre ambas resoluciones.

El Caso Kadrey v. Meta: Un Análisis Crítico
Marco procesal y decisión
El juez Vincent Chhabria del Distrito Norte de California otorgó sentencia sumaria a favor de Meta, determinando que el uso de obras protegidas por derechos de autor para el entrenamiento de modelos de lenguaje constituía “fair use”. Sin embargo, la decisión contiene elementos que, paradójicamente, podrían beneficiar a los titulares de derechos de autor en futuros litigios.
La paradoja de la victoria pírrica
Una característica distintiva de la decisión Chhabria es su naturaleza ambivalente. Aunque falló a favor de Meta, el juez señaló explícitamente que “en casos que involucren usos como el de Meta, parece que los demandantes a menudo ganarán, al menos cuando esos casos tengan registros mejor desarrollados sobre los efectos de mercado del uso del demandado”.
Esta advertencia judicial sugiere que la victoria de Meta se debe más a deficiencias procesales en la presentación del caso que a una validación sustantiva del modelo de negocio de las empresas de IA. El juez fue categórico al afirmar que “sin importar cuán transformativo pueda ser el entrenamiento de LLM, es difícil imaginar que pueda ser fair use utilizar libros protegidos por derechos de autor para desarrollar una herramienta que genere miles de millones o billones de dólares mientras permite la creación de una corriente potencialmente infinita de obras competidoras que podrían dañar significativamente el mercado de esos libros”.
Análisis del factor de Uso Transformativo
Crítica al paradigma del aprendizaje humano
Una de las diferencias relevantes entre las decisiones de los jueces Chhabria y Alsup radica en su aproximación a la analogía entre el aprendizaje humano y el entrenamiento de IA. El juez Chhabria rechazó categóricamente esta comparación, argumentando que “usar libros para enseñar a los niños a escribir no se parece en absoluto a usar libros para crear un producto que un solo individuo podría emplear para generar innumerables obras competidoras con una fracción minúscula del tiempo y creatividad”.
Esta distinción es jurídicamente relevante porque establece que “el consumo de un libro por parte de un LLM es diferente al de una persona”, refutando así uno de los argumentos centrales utilizados por las empresas de IA para justificar sus prácticas.
La multiplicación exponencial del daño
El juez Chhabria identificó una diferencia crucial en la escala del impacto potencial: cuando se enseña a una persona a escribir, el impacto se limita a la producción creativa de ese individuo. Sin embargo, cuando se entrena un modelo de IA que posteriormente es accesible a millones de usuarios, cada uno de ellos puede generar múltiples obras derivadas con mínimo esfuerzo. Esta “multiplicación exponencial” significa que una sola acción de entrenamiento puede resultar en la producción masiva de contenido que potencialmente compite con las obras originales en el mercado.
El cuarto factor: efectos en el mercado
Dilución del mercado y sustitución indirecta
Uno de los aspectos más progresivos de la decisión Chhabria es su análisis del impacto de la dilución del mercado bajo el cuarto factor del “fair use”. El juez explicó que “la IA generativa tiene el potencial de inundar el mercado con cantidades infinitas de imágenes, canciones, artículos, libros y más. Las personas pueden solicitar a los modelos de IA generativa que produzcan estos resultados usando una fracción minúscula del tiempo y creatividad que de otra manera se requeriría”.
Esta comprensión del fenómeno de dilución del mercado marca un punto de inflexión en el análisis jurídico, reconociendo que “ningún otro uso —ya sea la creación de una sola obra secundaria o la creación de otras herramientas digitales— tiene algo cercano al potencial de inundar el mercado con obras competidoras de la forma que lo hace el entrenamiento de LLM”.
La Problemática de las Obras Pirateadas
Un aspecto controvertido de la decisión Kadrey es el tratamiento de las obras obtenidas ilegalmente. Sorprendentemente, el juez Chhabria excusó el uso de obras pirateadas por parte de Meta de bibliotecas ocultas, argumentando que no había evidencia de que Meta beneficiara a estas bibliotecas y que el uso estaba justificado por el propósito transformativo downstream.
Este enfoque contrasta marcadamente con la posición del juez Alsup en Bartz, quien correctamente rechazó la noción de que el uso de obras pirateadas puede calificar como fair use, estableciendo que “la piratería de copias disponibles de otra manera es inherentemente, irremediablemente infractora incluso si las copias pirateadas se usan inmediatamente para el uso transformativo y se descartan inmediatamente”.
Implicaciones Jurídicas
Limitaciones del Precedente
Ambos jueces fueron claros en que sus decisiones eran muy estrechas y limitadas a los hechos que tenían ante sí, cuestión de especial relevancia en el derecho anglosajón basado en case law. El juez Chhabria fue particularmente explícito al señalar que “esta decisión no establece la proposición de que el uso de materiales protegidos por derechos de autor por parte de Meta para entrenar sus modelos de lenguaje es lícito. Solo establece la proposición de que estos demandantes hicieron los argumentos incorrectos y no lograron desarrollar un registro en apoyo del correcto”.
Hoja de Ruta para Futuros Litigios
La decisión Kadrey proporciona efectivamente una hoja de ruta para futuros demandantes en casos de infracción de IA. Los elementos clave incluyen:
- Desarrollo de un registro probatorio sólido: Evidencia detallada sobre los efectos de mercado.
- Demostración de similitud sustancial: En casos donde sea aplicable la salida de la IA.
- Análisis de dilución del mercado: Documentación del impacto en mercados actuales y potenciales.
- Mercados de licencias existentes: Evidencia de mercados de licencias reales, no especulativos.
Análisis comparativo con Bartz v. Anthropic
Convergencias aparentes, divergencias sustanciales
A pesar de que ambos casos fueron decididos en los mismos tribunales de distrito, con pocos días de diferencia, y que ambos sostuvieron que el entrenamiento de IA por Meta y Anthropic era “fair use”, las decisiones en estos casos no podrían haber sido más diferentes.
Las principales diferencias incluyen:
- Analogía del aprendizaje humano: Aceptada por Alsup, rechazada categóricamente por Chhabria.
- Dilución del mercado: Minimizada por Alsup, analizada en profundidad por Chhabria.
- Obras pirateadas: Condenadas por Alsup, excusadas por Chhabria.
- Rigor analítico: Análisis superficial de Alsup versus análisis detallado de Chhabria.
Perspectivas de apelación y desarrollos futuros
El rol del Noveno Circuito
El abismo entre los Jueces Alsup y Chhabria sobre el aprendizaje humano y el entrenamiento de IA no podría ser más profundo. Cuando los casos sean apelados, si el Noveno Circuito está de acuerdo con el Juez Chhabria, como es previsible, entonces el análisis del primer y cuarto factor de “fair use” relacionado con el entrenamiento de IA en Bartz podría desmoronarse completamente.
Implicaciones para la Industria
Las decisiones establecen un panorama jurídico incierto que probablemente incentivará:
- Litigios más sofisticados: Con un mejor desarrollo probatorio por parte de los demandantes.
- Acuerdos de licencias proactivos: Para evitar riesgos legales por parte de las empresas de IA.
- Diferenciación en modelos de negocio: Basada en el uso de contenido licenciado versus no licenciado.
Conclusiones
Las diferencias identificadas entre las decisiones no son cuestiones marginales; son cruciales para el análisis y el resultado eventual en estos casos. La aparente contradicción entre las decisiones Kadrey y Bartz ilustra la complejidad inherente de aplicar doctrinas tradicionales de derechos de autor a tecnologías disruptivas.
La decisión Kadrey, aunque favorable a Meta en términos de resultado, proporciona un marco analítico más robusto y una comprensión más sofisticada de los desafíos que la IA generativa presenta para el sistema de derechos de autor. Su reconocimiento de la dilución del mercado como factor relevante y su rechazo de la analogía simplista del aprendizaje humano establecen fundamentos más sólidos para el desarrollo jurisprudencial futuro.
Los titulares de derechos de autor pueden encontrar en la decisión Kadrey, paradójicamente, más motivos para el optimismo que para la preocupación. La hoja de ruta proporcionada por el juez Chhabria para futuros litigios, combinada con su análisis sofisticado de la dilución del mercado, sugiere que casos mejor preparados podrían tener resultados significativamente diferentes.
El desarrollo de esta área del derecho requerirá un equilibrio cuidadoso entre fomentar la innovación tecnológica y proteger los incentivos fundamentales que sustentan el sistema de derechos de autor. Las decisiones de California representan solo el primer capítulo de lo que promete ser una evolución jurisprudencial compleja y prolongada.En síntesis, mientras que Bartz v. Anthropic y Kadrey v. Meta ofrecen una primera mirada a cómo los tribunales abordan el uso legítimo en el entrenamiento de IA, sus conclusiones precisas y el énfasis en la falta de similitud en la salida resaltan la naturaleza matizada de la ley de derechos de autor en la era digital. Estos casos no cierran la puerta a futuras reclamaciones por infracción de derechos de autor relacionadas con la IA, especialmente donde se pueda demostrar una copia o adaptación directa en el contenido generado.
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