Google FLoC – Rebaños en la red

Google ha presentado su nueva tecnología para sustituir a las cookies, FLoC (Federated Learning of Cohorts) Aprendizaje Federado de Cohortes. Esta nueva tecnología, junto con otras propuestas del Google Privacy Sandbox, se proponen como mejoras para la privacidad de los usuarios de Internet, aunque lo cierto es que presentan nuevos problemas y retos tanto en el ámbito de la privacidad como en el de la competencia.

¿Qué es FLoC?

FLoC es una tecnología que agrupa a los usuarios en “flocks” o rebaños en base a intereses y características comunes. En principio, parte del procesamiento se realiza de manera local con lo que hay menos datos del usuario compartidos en la red aunque, por otro lado, se acceden a más datos.
El proceso de análisis de comportamiento para adscribir un usuario a un determinado rebaño no tiene porqué presentar problemas de privacidad en si mismo, pero el producto resultante plantea algunas dudas.
La idea es que cada usuario será vinculado a un determinado grupo, un flock o rebaño con un identificador determinado. Durante nuestra navegación compartiremos el identificador de grupo que nos ha sido asignado.

¿Avance en la privacidad online o todo lo contrario?


En principio esta tecnología parece más respetuoso con la privacidad que las cookies ya que no se basa en compartir la información personal a través de Internet sino en publicar nuestra pertenencia a un determinado grupo, pero puede no ser tan buena idea como parece. Lo que estaríamos haciendo es mostrar a todos a través de nuestra navegación nuestra pertenencia a un determinado grupo que se identifica con un comportamiento online, en sus compras, en sus afinidades determinado.
Google propone ciertos elementos correctores para paliar este problema. El primero, poder dejar fuera del proceso de aprendizaje de cohortes determinados datos de nuestra navegación que puedan considerarse sensibles. Aunque admite que no puede darse una única calificación de dato sensible y ésta puede cambiar de persona a persona e incluso según el momento para una misma persona. Pensemos, por ejemplo, el tratamiento de visitas a determinadas páginas de lucha por los derechos de determinadas minorías, opciones políticas o de modo de vida pueden impactar de forma muy diferente en la privacidad de los usuarios.

Google también sostiene que los nombres de los grupos no serán representativos o siquiera comprensibles en modo alguno. Pero los operadores con suficientes recursos van a poder estudiar el comportamiento de los usuarios identificados con el nombre de un grupo y obtener sus propias conclusiones respecto a las características del mismo. Por ejemplo, pensemos en compañías que ofrecen créditos con condiciones abusivas, podrían identificar los grupos con más posibilidades de estar pasando dificultades económicas y dirigir su esfuerzo promocional a todo el que aparezca identificado como miembro de esos grupos.
Los proyectos de Google como FLoC o PIGIN (del que hablaremos otro día) surgen en un momento en el que otros navegadores como Safari o Firefox avanzan en el frente de la restricción del seguimiento de los usuarios y los usuarios y legisladores reclaman más transparencia y control sobre los datos.