Abogados de derechos digitales para personas.
Tu imagen, tu intimidad y tus datos siguen siendo tuyos también en la pantalla.
En una frase
Cuando alguien difunde tu imagen, filtra tus datos o te acosa desde una pantalla, no es un problema técnico: es una lesión de derechos fundamentales. Y tiene respuesta jurídica.
Para quién
Personas cuya privacidad, honor, intimidad o imagen ha sido vulnerada en el entorno digital. No necesitas ser una figura pública ni entender de leyes: necesitas que alguien traduzca lo que te ha pasado en una estrategia legal.
Qué hacemos distinto
Un solo despacho para las tres vías —civil, administrativa y penal— con un principio de partida: actuar rápido, porque en el entorno digital cada hora cuenta y las pruebas desaparecen.
El artículo 18 de la Constitución protege tu honor, tu intimidad y tu propia imagen. La Ley Orgánica 1/1982 los desarrolla. El Reglamento General de Protección de Datos protege tu información personal. Ninguna de esas normas deja de aplicarse porque el daño ocurra en una pantalla.
Lo que cambia en el entorno digital no es el derecho: es la velocidad. Una imagen se difunde en minutos, una filtración se replica en decenas de servidores, un vídeo manipulado con inteligencia artificial se vuelve indistinguible del real. Por eso la respuesta no puede ser solo reactiva. Tiene que ser rápida, ordenada y simultánea en varios frentes.
Un derecho fundamental no vale menos porque se vulnere online.
Una estrategia, tres vías, un despacho.
La mayoría de estos casos no se resuelven por una sola vía. Una filtración de datos puede exigir una reclamación civil de indemnización, otra ante la Agencia Española de Protección de Datos y, en los casos más graves, una denuncia penal. Nosotros determinamos qué combinación corresponde y la ejecutamos desde un único despacho. Siempre con el mismo punto de partida: a los tribunales se acude después de haber agotado la posibilidad de un acuerdo extrajudicial, porque muchos de estos conflictos se resuelven mejor, antes y con menos desgaste fuera del juzgado.
Vía civil
Para la retirada del contenido, la cesación de la conducta y la indemnización del daño moral y patrimonial. Incluye la tutela del derecho al honor, la intimidad y la imagen de la Ley Orgánica 1/1982 y el ejercicio del derecho al olvido frente a buscadores y plataformas.
Vía administrativa
Ante la Agencia Española de Protección de Datos: reclamaciones por tratamiento ilícito de tus datos, por brechas de seguridad que te afectan y por incumplimiento de tus derechos. La resolución de la AEPD puede sancionar al responsable y sienta la base de una reclamación posterior.
Vía penal
Reservada para los hechos que constituyen delito —difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, acoso, suplantación de identidad, descubrimiento y revelación de secretos—. Presentamos la denuncia o querella, ejercemos la acusación particular y coordinamos la obtención y conservación de la prueba digital antes de que desaparezca.
Uso de tu imagen sin consentimiento
Alguien publica, reutiliza o comercializa tu imagen sin permiso. Actuamos para retirarla y para reparar el daño, tanto si es una fotografía real como una manipulación.
Deepfakes y medios sintéticos
Vídeos, imágenes o audios manipulados con inteligencia artificial que usan tu rostro o tu voz. Un terreno nuevo sobre el que trabajamos desde hace años: retirada, denuncia penal cuando procede y reclamación del daño.
Difusión de contenido íntimo
Publicación o reenvío de imágenes o vídeos de contenido sexual sin tu consentimiento. Es delito (art. 197.7 del Código Penal). Actuamos con urgencia para frenar la difusión y perseguir a los responsables.
Ciberacoso y hostigamiento
Acoso continuado, amenazas o vigilancia a través de medios digitales. Documentamos el patrón, activamos la vía penal y solicitamos las medidas de protección necesarias.
Suplantación de identidad
Perfiles falsos, cuentas que se hacen pasar por ti, uso fraudulento de tus datos. Identificamos, retiramos y perseguimos.
Fugas y brechas de datos
Tus datos personales aparecen en una filtración. Reclamamos ante la AEPD y, cuando corresponde, exigimos la indemnización a la empresa responsable de la brecha.
Derecho al olvido
Retirada de información obsoleta, inexacta o lesiva de los resultados de búsqueda y de las páginas de origen. Un derecho reconocido por el RGPD y por la jurisprudencia europea.
Vulneración del honor y la reputación
Difamación, injurias o calumnias vertidas en redes, foros o medios digitales. Reclamamos la rectificación, la retirada y la reparación.
Rapidez, orden y claridad.
Actuar rápido es parte del trabajo, no un extra.
En el entorno digital la prueba es frágil: una captura sin validez forense no sirve, un contenido que hoy está mañana puede haberse replicado en veinte sitios. Por eso lo primero que hacemos es asegurar la prueba —con valor probatorio— y frenar la difusión. Después construimos la estrategia.
Una sola interlocución.
No te derivamos de un despacho penal a otro administrativo a otro civil. Coordinamos las tres vías desde dentro, con una única persona que entiende tu caso completo. Tú cuentas lo que ha pasado una vez.
Legal Design también aquí.
Recibirás un plan claro de qué vamos a hacer, en qué orden y qué puedes esperar de cada paso. Sin tecnicismos que no vengan acompañados de su explicación. En una situación que ya es angustiosa, la claridad no es un lujo.
Cuéntanos qué ha pasado.
No necesitas tener claro si lo tuyo es penal, administrativo o civil —de eso nos ocupamos nosotros. Muchos de estos casos combinan varias vías, y determinar la estrategia correcta es el primer paso. Tú solo necesitas contarnos qué ha ocurrido.
Cuando el daño viene de un sistema de inteligencia artificial —un deepfake, una voz clonada—, la cuestión toca a la vez tu imagen y la tecnología que la ha generado. Lo trabajamos de forma conjunta.
Si además de tu imagen se ha utilizado una obra tuya, hay una dimensión de propiedad intelectual que sumamos a la reclamación.
La primera vía siempre es el acuerdo. Negociamos antes de litigar: cuando es posible, evita el juzgado; cuando no lo es, llegas mejor preparado.
Cuando la defensa de tus derechos llega a los tribunales, no cambias de despacho: seguimos nosotros.
